Iluminar la cocina o cocina-comedor

Pensando en el diseño:

Es un espacio donde el concepto de higiene se asocia a materiales nobles (granito, acero, laminados lisos) y líneas simples.

Siendo el lugar de la casa donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, será necesario prever la colocación de una o más luces de emergencia.

Será conveniente pensar en colores claros, acero y vidrios lisos

La Iluminación general

Recomendamos una iluminación general de bajo consumo (fluorescentes o lámparas bajo consumo), ya que las luces de este ambiente estarán encendidas muchas horas. La potencia mínima recomendada es de 15 W por m2.

El/los artefacto/s pueden estar ubicados en el techo o las paredes (a una altura no menor de 2,2 mts), con artefactos de diseño simple sin mayor notoriedad: el objetivo es iluminar.

Tener especial atención con la elección del artefacto que se ubica cerca de la cocina propiamente dicha, ya que artefactos con vidrios o louvers muy intrincados nos obligarán a una limpieza frecuente de la inevitable crasitud del sector.

Son muy útiles para estos casos la colocación de tubos fluorescentes ubicados en el techo de las alacenas o en pequeñas gargantas cerca del techo, ocultos a la vista con pequeñas cenefas o cierres en acrílico traslúcido. Este tipo de iluminación constituye un recurso que además de muy económico aprovecha la superficie reflectante del techo (por lo general blanco) que otorga uniformidad a la distribución de la luz.

En caso de no ser posible este recurso, recomendamos plafones cerrados, con vidrios o acrílicos planos.

Iluminando sectores

Las mesadas: las alacenas generan sombras sobre las mesadas a lo que se suma nuestra propia sombra, justamente en el lugar donde más luz necesitamos. La solución es simple: con pequeños artefactos fluorescentes, de bajo perfil (1,5 cm. de espesor) colocados en la base de la alacena, el problema queda solucionado. No requiere de mayor espacio y el equipo dispone de llave interruptora.

La mesa: siempre es agradable y conveniente iluminar muy bien una mesa. Es un artefacto que solo se enciende a la hora de sentarse a comer. Lo aconsejable son lámparas colgantes, con luces incandescentes o bajo consumo cálidas. Dichos colgantes se colocan a baja altura, incluso a menos de 1,75 mts ya que ubicados sobre la mesa no molestarán al paso. Como diseño aplica con excelencia las lámparas con opalinas, pantallas de plástico o aluminio. No recomiendo para este ambiente las pantallas de tela. La potencia mínima recomendada es de 120W y la máxima de 240W.

Para pequeños ambientes, una pantalla colgante de vidrio traslúcido, puede constituirse en el único artefacto del ambiente, ya que su transparencia permitirá que la luz llegue al techo, y desde él se distribuya al resto del ambiente. Lo importante en este caso es como queda ubicada la pantalla respecto la ubicación de la mesa, buscando siempre simetrías entre luz y muebles.

Para este caso de un solo artefacto, no recomendamos colgantes con pantallas opacas, ya que la luz se distribuirá desde la pantalla hacia abajo, generando sombra en el techo y achicando el ambiente.

El desayunador, barra o isla: la iluminación de este sector será lo que le aporte relevancia dentro del ambiente. La iluminación recomendada es con artefactos embutidos, siendo de preferencia lámparas dicroicas a led, que además de brindarnos luz sin calor, destacarán el espacio con un consumo de energía bajísimo: entre 2W y 7W por cada dicroica, que nos brindan luz entre 15W y 75W por lámpara.

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